sábado, 3 de junio de 2017

Marea Alta (Poemario en ejecución)

1
La ciudad distante,
el humo de los muelles en la bahía
El cielo tan oscuro
y tan oscuro el campo
La marea alta
y una angustia confusa
que pone proa en mi estómago
Me deshago de esas presencias
que hastían y me atormentan
con sus fantasmas de sal

2
Es un carnaval de hielo
y las gotas resbalan por mis antebrazos
Estoy batiendo alas allí
en tu mente
Pero el olivo no florece
Giro a tientas detrás de un biombo
para adornar de plumas
mi cabello
Las voces retumban en la penumbra;
me subo al tejado y escribo
en alocados pellizcos nocturnos,
para un idilio de gatos

3
Un mar oscuro arrulla las ventanas;
puedo ver los cangrejos con sus pinzas enhiestas
apuntando a las nubes
Todavía están allí muriendo,
leales e inconmovibles
Luego será la madrugada
y la playa
Seré yo,
clareando en el Este
ahora que tu rostro
no ensucia mis retinas

4
Tal vez sólo deseaba
correr junto al alambrado
un poco.
Quemar hojas de eucalipto,
ungir los pies en la espuma.
Tal vez y
tan sola (mente)
lanzar puñados de arena,
reír y llorar,
respirar,
respirar el mar
Un poco

5
Las horas se inmolan
al otro lado del océano;
exhaustas sobre la arena
las almejas
practican el ritual
de un dios amurallado
Tuercen la lengua
en orgías con demonios,
ultimas copas
y fluidos locos
El insomnio y yo nos anudamos,
un pie detrás del otro,
sobre carbones ardiendo
Voy a decir que no
Yo no quería

6
Emerge el sol,
gloriosamente blanco;
el caparazón de una tortuga
lo sublima
Hay una ventana rota
mirando hacia el sur
y en el sur,
una mujer
que también mira,
rota.
(se parece a mí)
Un silencio inexplorado
cuaja en la distancia
y el oleaje, absurdamente
se aúpa en la meseta

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