sábado, 10 de noviembre de 2018

Unicornio


Más lejos y más lejos e insisto,
Autor:Silvia Lamela
aún más lejos,
una puerta y una luna menguante
se resisten a todo. Incluido el amor.
Me sostengo apenas como un reflejo
donde el tiempo repiquetea con sus dedos de eclipse
Desconfío de los espíritus del fuego porque
aparecen como si nada y cuchichean cuando duermo
Por momentos siento que me cargan en sus brazos
y mi cuerpo languidece.
Preferiría soñar despierta.
Siempre estoy inquieta y las horas
rebotan entre las bardas,
como potros salvajes.
Rompe el día y entonces corren,
atontadas.
En la garganta me crece un suspiro
de agua y entre los ojos. un cuerno.
Cuando llegue la mañana
despertaré Unicornio

lunes, 5 de noviembre de 2018

Ángelus


La noche se hace grande y no sé.
El silencio es un hecho inteligible
igual que la sombra
donde se funden
el esperma
y la prisa del día.
Levan anclas
los últimos planos de luz
y el tiempo es un fondo cíclico.

(enviado a Diversidad literaria 16/08/2016)
Seleccionado y publicado en Poetas Nocturnos II )

jueves, 1 de noviembre de 2018

Tan largas las noches

Fueron tantas y tan largas las noches.
Sombras de mí se empujaban en cada cuarto
de hora señalando el Sur
Los personajes de mis cuentos me suplican al oído
y en mi mente hay lluvia, briznas o cenizas.
He sido tantas y tan largas las noches
que se me queda a veces
lo que pude haber sido,
la infiel, la ebria, la real,
la bien hablada.
Las calles lucen blancas este otoño,
un otoño agitado.
Las farolas se reúnen al atardecer y amarillean
sobre las hojas sembradas en el patio;
me absorbe la nostalgia.
Me abraza
Hay una locura nativa en este otoño que me urge.
Me iré a dormir vestida;
releeré “Árbol de Diana” y evocaré inmóvil
el sentido de mi rebeldía
Fueron tantas y tan largas las noches.
Me iré a dormir con todas mis sombras ensambladas,
liviana como el viento en el Rahue;
fiel, sobria, real y mal hablada


Sombras Mayas - 08/2018
#safecreative

lunes, 29 de octubre de 2018

(Vamos a volar entre amapolas)

El rumor se hace insoportable
- el cielo olvidó maquillarse -
las esquinas ya no se doblan;
los ríos de la infancia son recuerdos crespos
en mitad de una geografía recurrente,
amontonándose como moscas,
revoloteando huérfanas en este ocaso
que llena los bolsillos
Olvidé un cigarrillo sobre tu espalda
- se apagó cuando te dormiste –.
Extraviaste una mano sobre mi sexo
sudaba ausencia
insolente, acurrucada e inmóvil
Los pájaros se han declarado en huelga;
las alas agostadas, el pico roto.
No todos; sólo los que auscultan el alba.
Madejas de hilo babeante
negro (in)finito –
la noche se me enredó en los tobillos y antes
se bebió tus ojos cantando nanas sobre mi vientre.
Me acerqué a tu ventana
y los cocodrilos de tus lágrimas
casi me devoran.
Desvariamos tantas lunas en lo alto de los paredones
y qué caso tiene – no veo
Sólo ponientes arañándome las mejillas.
Voy a decirlo de una vez, las horas, ésas de zaguán
- de cenicientas y príncipes azules -
agonizan bajo el peso de tu silencio
Tienen el pico roto, pero siguen cantando
Las alas agostadas igual abiertas
- aguardando- para calmar tu pena
- o tu rabia
Construí tantas veces el refugio
y vino el lobo - sopló-
y tu alma quedó a la intemperie
Madejas punzantes, agujas de nada
el fuego quema – y no extingue el dolor.
Ramas hojas cruzadas calladas
¿acaso pueden morir los árboles sobre el pecho?
Tomemos una infusión de olvido
y vamos a volar entre amapolas

Sombras Mayas - 08/2018
#safecreative

domingo, 28 de octubre de 2018

Mas tarde o más temprano

Sí, sí, lo sé.
Ando escarbando el otoño;
sus tramas minuciosas,
sus lloviznas de plácidas gotas
y ese resplandor manso, atardecido,
llevándose entre las sombras cada verso
que jamás escribiré.
Intuyo a la distancia su aliento zigzagueando,
como un arroyo crecido entre las rocas.
Los ibis absorben sus pucheros de lluvia;
me celan, me arrullan. Me cautivan.
Y yo me duermo, porfiada,
amarrada al mismo y gastado presente.
La luna se deja caer, despeinada y
despeinada estoy yo cuando amanece.
De sobra sé que la montaña no es sólo un muro;
las voces no dejan de propagarse
y yo lo sé; mañana o tal vez algo más tarde
me romperé en verbo sobre el valle.

Sombras Mayas - 08/2018
#safecreative

viernes, 31 de agosto de 2018

CÓNCAVO

4to premio "17° Certamen Internacional de Poesía" Editorial Mis Escritos


El andén lunar cuaja en lo alto,
allá donde la madrugada se maquilla
y juguetea con gramáticas picantes
Yo tenía un corazón de trapo
y jugaba a la rayuela
entre las hojas de un texto de Pessoa
Era siempre la noche
rezongando en las sombras de los escalones
Mientras él levantaba
“las piedras del camino” yo plantaba mi alma
a la orilla del río
Me atrajo su mirada de carbón encrespado
pero hace ya tanto tiempo
que olvidé su perfume
Universos, avenidas y cosechas de olvido
y de eclipses perpetuos
Hoy el viento florece azul, boca arriba.
Mi corazón de trapo se desgarró en jirones espigados
aleteando como pájaros ciegos
Ahora apenas tengo un concavidad
o algo así
Soy una rara mezcla de ideas y conceptos
 que ya no cuaja. Sólo se estira
como un golosina enredada en el viento

vagando en el andén de la luna



martes, 14 de agosto de 2018

Remiendo

En tardes como ésta,
cuando se olfatea la hierba nueva
y la brisa trae cenizas
de algún leño quemado,
te añoro.

Tibios dedos me transitan
perpendicularmente
- cierro los ojos y los veo –
como resinas
navegando en mi sangre
Como soplo
arrullando mis sentidos.

Y así zurzo el amor
en el revés de la luna o tal vez,
en la opaca distancia
de una despedida.